Preparativos de nuestro viaje a Letonia, Lituania y Polonia

Tras volver de Suiza comenzamos a planificar nuestras vacaciones de verano. Queríamos dedicar unos 10-15 días a recorrer Europa en tren tal como habíamos hecho en 2013 por Benelux o en 2015 por Capitales Imperiales.

Teniendo en cuenta que no queríamos repetir destino, estaba claro que íbamos a elegir Este.

O bien la antigua Yugoslavia, o bien antiguas repúblicas soviéticas. Para salir de dudas, estuve indagando sobre vuelos, posibles itinerarios y conexiones ferroviarias de ambas opciones, y ahí comenzaron los problemas.

Una ruta que nos habíamos planteado cubría Liubliana, Zagreb, Belgrado, Sarajevo, Podgorica, Tirana y Skopje. A priori, con el mapa delante, parecía una buena idea. Son ciudades que están a relativa corta distancia, de países distintos y con atractivos diferentes cada una. Había que jugar con fechas y diferentes aeropuertos para conseguir optimizar los días, pero después de mucho trastear, parecíamos tenerlo.

Sin embargo, en la práctica, corta distancia no significa corto trayecto. O ni siquiera que exista conexión. Cuando me puse a investigar sobre trenes, horarios y duración de los viajes me encontré con que en Bosnia se iban a llevar a cabo trabajos de renovación de todas las vías ferroviarias. Además, según la página del Ministerio de Asuntos Exteriores, si cruzábamos a Kosovo podríamos tener problemas en los puestos fronterizos, ya que España no lo reconoce como país (no sea que tengamos que reconocer el derecho a la independencia de algunos territorios propios).

Así pues, la cosa se nos complicaba, mayo avanzaba y no teníamos nada cerrado. Por tanto, decidimos dejar esa zona para otro momento y valorar viajar más al norte. Cuando hicimos el crucero por el Báltico nos habíamos quedado con las ganas de visitar Riga, y también llevábamos tiempo queriendo pisar suelo polaco, así que como Lituania está en medio, concluimos que ya teníamos plan B: Riga-Vilna-Polonia. ¿Y quizá Bielorrusia y hacer una excursión a Minsk?

Este nuevo objetivo era más sencillo, ya que teníamos buenas combinaciones de vuelos y, aunque no había tren Letonia  – Lituania y Lituania – Polonia, sí que había autocares que tenían buena pinta y salían bien de precio. Polonia la íbamos a recorrer en tren y con un mapa ferroviario delante podíamos respirar tranquilos porque pintaba mucho mejor que el plan A.

Estación de autobuses

Con los datos así en bruto y a falta de concretar las ciudades polacas a visitar, encontramos que la mejor opción por fechas y precio era entrada por Riga y salida por Varsovia. Así que, sin demorarlo más, a finales de mayo compramos los billetes de avión Madrid – Riga con AirBaltic y la vuelta Varsovia – Madrid con Norwegian. Ambas compañías desconocidas para nosotros hasta la fecha.

Norwegian

Apenas unos días más tarde, cuando aún estábamos con la ruta sin terminar de concretar, me llegó una alerta de una campaña de los hoteles Ibis en Polonia con habitaciones dobles desde 9€ de julio a diciembre.

Claro, no pude por menos que comprobar si era verdad. Y sí, lo era, había oferta en los hoteles de las principales ciudades polacas. No todos a 9€, claro, pero aún así tenían buen descuento. Fue el empujón que nos faltaba para cerrar el itinerario y, en unos minutos, tras comprobar localización, precio y condiciones, reservamos en Cracovia, Poznan y Varsovia. No nos cuadró ninguno de 9€ porque eran los más alejados del centro, pero pagamos de 22€ a 36€ por habitación. Y algunos con desayuno incluido.

Nuestro itinerario quedó así:

Día 1: Madrid – Riga

Día 2: Riga y viaje a Vilna

Día 3: Vilna y viaje nocturno a Gdansk

Día 4: Gdynia, Sopot y Gdansk

Día 5: Bydgoszcz

Día 6: Poznan

Día 7: Breslavia

Día 8: Cracovia

Día 9: Varsovia

Día 10: Varsovia – Madrid

A finales de junio reservamos los hoteles en Riga, Vilna y resto de ciudades de Polonia. Además, compramos los billetes de autocar para los trayectos internacionales.

LuxExpress

Finalmente, en julio, me puse a echar cuentas de si nos merecía la pena comprar esta vez el billete de interrail o mejor los billetes sencillos de los trayectos que fuéramos a realizar. Y pocos números hicieron falta, porque el transporte en Polonia es muy barato. Por ejemplo Cracovia – Varsovia en un tren tipo AVE nos costaba 12€ por persona. La única duda que me quedaba era si comprarlos directamente en taquillas cada día, o hacerlo vía web. La primera opción nos daba movilidad, pero también la posibilidad de que no hubiera plaza. Por otro lado, la segunda alternativa nos restaba improvisación. Eso sí, nos aseguraba asiento y también era más barata (como nos ocurrió con Suiza). Así pues, bajo esta premisa, y teniendo en cuenta que ya teníamos los hoteles y sabíamos dónde empezaríamos o acabaríamos cada día, nos decantamos por llevarlo hecho desde casa.

Los trenes se pueden consultar en las páginas de Polrail, Rozklad o (si se sabe que son de largo recorrido) Intercity.

Tanto Letonia como Lituania son zona Euro, por lo que tan solo tendríamos que cambiar moneda en Polonia, cuya moneda oficial es el Zloty. Pero como siempre hacemos, esperaríamos a sacar en un cajero directamente allí.

Euros Letonia

zloty

Además, los tres países están cubiertos con la Tarjeta Sanitaria Europea y se puede viajar tanto con DNI como con pasaporte.

Y así, es como apenas unos días antes de comenzar las vacaciones terminamos de cerrar la planificación. Se nos había echado el tiempo encima con tanto viaje en el primer semestre y con el cambio de planes. Pero estábamos listos para huir del calor de Madrid y pisar tierras más frías.

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Interrail por Capitales Imperiales. Conclusiones Praga

Praga es una ciudad que esconde secretos en cada esquina, en cada fachada, en cada edificio. Hay que ir observando con detenimiento a cada paso, mirando cada fachada, levantando la cabeza para descubrir emblemas, cúpulas, azoteas o torres.

Praga

Praga

Iglesia Praga

Praga

Detalle Fachada

Detalle Fachada

Detalle Fachada

Praga tiene restos de la época de los Habsburgo, del nazismo y los guetos judíos, del comunismo y sus edificios monótonos e insípidos. Praga es la modernidad de Cerný y la Casa Danzante.

Bebés Cerný

Piss

Edificio comunista

Orillas del Moldava

Casa Danzante

Praga es música, es arte, es literatura. Es convivencia de culturas (eslavos, alemanes y judíos).

Placa Casa de Franz Kafka

Placa Casa de Franz Kafka

Praga es cerveza, cómo no. Es el orgullo nacional. Cambiad unas coronas para disfrutarlas en alguna taberna o terracita.

Budweiser Original

Pilsner

Monedas

200 coronas

500 Coronas

1000 coronas

Por todo ello, quizá un par de días sean poco para descubrir la ciudad a fondo, pero sí podemos quedarnos con lo más importante y dejar un buen sabor de boca y ganas de volver.

Nosotros en realidad estuvimos dos días completos y una tarde, y quizá no los aprovechamos tanto como nos hubiera gustado por el calor que nos hizo. Se hacía un poco cuesta arriba estar desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche pateando la ciudad con el sol que pegaba y la humedad. Yo me acabé comprando un sombrero y todo. Al más puro estilo guiri.

Si la temperatura hubiera sido más parecida a la de Budapest, nos habría resultado más cómodo pasear y perdernos entre calles y cuestas. El planteamiento inicial creo que habría funcionado sin problema:

San Vito

Callejón de oro

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

  • Día 1 para callejear por Malá Strana, por la Isla Kampa, cruzar el puente y descubrir tendencias vanguardistas en Nove Mesto

Malá Strana. Detalle

Muro de Lennon

Malá Strana

Nove Mesto

Puerta de la Pólvora y Casa Municipal

Staromestské Námestí

Reloj del Ayuntamiento

Aledaños del reloj

Interior Sinagoga Española

No varió mucho de nuestra ruta, pero sí que quizá perdimos algo más de tiempo en ir y volver al hotel a resguardarnos del sol. Aunque eso no significa que piense que la elección de hotel no fue correcta, ya que lo recomendaría y volvería a elegir. Se halla en una calle con mucho encanto, llena de bares, restaurantes y al lado del castillo, lo que permite pasear tranquilamente por la noche.

Calle Nerudova

También Malá Strana ofrece muchas posibilidades. Y además, está a un paseo del puente.

Puente de Carlos

Pero no sólo elegiría el hotel por su ubicación, sino también por su estilo peculiar, su diseño y su relación calidad – precio. Y además con desayuno.

Hotel Neruda Design

Buffet

Lo que no recomendaría, no sólo en la zona de la calle Nerudova, sino en general en toda la ciudad, es comprar en tiendas chinas. Sólo compramos dos veces, en dos sitios diferentes. El primer día en uno al lado del hotel para tener algo de agua y aprovechamos para comprar alguna lata de cerveza. Claro, con el cambio de divisa no teníamos más referencia que el Euro. Pero luego al día siguiente paramos en un super para comprar un picoteo y vimos los precios en varias terrazas a lo largo de nuestro paseo y sin duda hicimos la turistada. El último día compramos un helado en otro chino de otra zona totalmente diferente y también tenía un precio desorbitado.

Pero quitando este detalle y el calor, que no tiene nada que ver con la ciudad, disfrutamos mucho de Praga. Una de las ciudades con más encanto de Europa, con mucha historia, cosmopolita, antigua y moderna a la vez, bohemia, artística y cultural. Una visita que nos transportó a otras épocas. Un buen remate para nuestro viaje.

Iglesia Stepanska

Calle de Praga

Detalle Iglesia de Praga

Iglesia de Praga

cabezas en puerta

Il Comendatore

Alcantarilla de Praga

Interrail por Capitales Imperiales. Día 11: Regreso a Madrid

El último día no nos dio para mucho. Desayunamos tranquilamente en el hotel, nos cargamos las mochilas a la espalda y emprendimos nuestro camino al metro para llegar al aeropuerto. Al igual que el primer día, sacamos un billete de 60 minutos, pues la chica de recepción nos dijo que en ese tiempo estaríamos de sobra en la terminal.

Se nota que son bastante nuevas las estaciones que llevan al aeropuerto.

Estación Nádrazí Veleslavín

Estación Nádrazí Veleslavín

Mientras hacíamos tiempo antes de subir al avión, nos paseamos por la terminal encontrándonos detalles curiosos, como una maqueta del aeropuerto hecha con legos, o un ajedrez, unas damas o la rayuela para mantenerse entretenidos.

Maqueta aeropuerto

Maqueta aeropuerto

Juegos en el aeropuerto

Juegos en el aeropuerto

Juegos en el aeropuerto

Finalmente embarcamos y volvimos a Madrid, a la realidad, y a esa estupenda ola de calor que asolaba la península. Todo era depresión.

Interrail por Capitales Imperiales. Día 10 II Parte: Praga

Tras asistir a la representación del reloj, nos dirigimos hacia la Plaza Franz Kafka. Se trata de una plaza que se encuentra en la calle de detrás del Reloj Astronómico, junto a la Iglesia de San Nicolás. En el número 5 de la calle U Radnice una placa con la cabeza del escritor indica la casa donde nació, aunque realmente lo que queda hoy en día no tiene nada que ver con su casa original de 1902, ya que hubo un incendio que arrasó todo el edificio, sólo se salvó el portal.

Placa Casa de Franz Kafka

Continuando por la Calle Maiselova nos adentramos en Josefov, el Barrio Judío.

Barrio Judío

Barrio Judío

Barrio Judío

Barrio Judío

En la Edad Media existían dos comunidades judías distintas en la Ciudad Vieja de Praga: los occidentales se habían afincado alrededor de la Sinagoga Staronová, y los del Imperio bizantino en las cercanías de la Escuela Vieja Judía (donde hoy se encuentra la Sinagoga Española). Ambos asentamientos se fueron uniendo gradualmente y quedaron confinados en un gueto.

Aunque el antiguo gueto ha desaparecido, gran parte de la fascinante historia de la zona se conserva en las sinagogas que rodean al antiguo cementerio judío, mientras que las calles más recientes se encuentran salpicadas de edificios Art Nouveau.

Nuestra primera parada fue la Sinagoga Maisel. Cuando se construyó a finales del siglo XVI, era el lugar privado de oración del alcalde Maisel y su familia. Maisel había hecho fortuna prestando dinero al emperador Rodolfo II para financiar la guerra contra los turcos, por lo que la sinagoga era la más ornamentada de la ciudad. Quedó destruida en el incendio que devastó el barrio judío en 1689 y en su lugar se levantó una nueva. La actual, de estilo gótico, data de principios del siglo XX.

Sinagoga Maisel

Sinagoga Maisel

Desde los años sesenta alberga una fascinante colección de plata y orfebrería que abarca desde el Renacimiento hasta el siglo XX.  También hay fuentes, lámparas y candelabros. Es irónico que casi todos estos objetos fueron llevados por los nazis a Praga para fundar un museo de una raza extinguida.

Continuamos hacia la Sinagoga Española, frente a la cual encontramos el Monumento a Franz Kafka. Se trata de una escultura del cuerpo vacío de un hombre, sólo con chaqueta y pantalones, sin cabeza. Y sobre sus hombros descansa sentado Franz Kafka. Representa así la separación espiritual que el escritor muestra en sus libros.

Monumento a Franz Kafka

La escultura mide 3,75 metros de alto y pesa 800 kilos. Se encuentra en este lugar ya que fue donde vivió, pero también por representar el límite entre el barrio judío y la Ciudad Vieja, una zona en la que confluían la religión judía, la católica y la protestante.

La Sinagoga Española se encuentra donde se asentaba en su día la primera sinagoga de la ciudad. Pero no queda nada de aquel edificio, el actual data de la segunda mitad del XIX.

Sinagoga Española

Su rica decoración tiene influencia de la Alhambra de Granada. Sin duda es imprescindible. Es la más bonita de todas.

Interior Sinagoga Española

Interior Sinagoga Española

Interior Sinagoga Española

Alberga una exposición dedicada a la historia de los judíos de Bohemia.

Cerca, saliendo del barrio judío, tenemos el Convento de Santa Inés de Bohemia, la primera construcción gótica de Praga. Fue fundado por el rey Wenceslao I en los años 1233-1234 por iniciativa de su hermana Inés para la orden femenina de las clarisas, siendo ella una de las primeras representantes.

Convento de Santa Inés de Bohemia

Tiene básicamente dos partes: el monasterio de clarisas y el monasterio masculino de franciscanos minoritas. El centro del convento lo constituye la iglesia de San Francisco, también gótico. El edificio fue censurado en 1782 y abandonado. En los años 70 se restauró y ha recobrado parte de su aspecto original y ahora es utilizado por la Galería Nacional para albergar la colección de arte medieval de Bohemia y Centroeuropa.

Convento de Santa Inés de Bohemia

Volvimos de nuevo hacia la Sinagoga Española continuando hasta el Ayuntamiento Judío, un llamativo edificio blanco y rosa construido entre 1570 y 1577 por el alcalde Maisel.

En 1763 adquirió un nuevo aspecto con el estilo del barroco tardío. Las últimas alteraciones datan de 1908 cuando se amplió el ala sur.

En el tejado destaca una pequeña torre de madera con un pináculo verde. Se concedió el derecho a la comunidad judía a construir la torre tras su participación en la defensa del puente de Carlos contra lo suecos. En uno de los tejados hay otro reloj, este con números hebreos. Y dado que en dicho idioma se lee de derecha a izquierda, las manecillas también siguen dicho sentido.

En la actualidad es la sede del Congreso de las Comunidades Religiosas Judías de la República Checa.

Muy cerca se encuentra la Sinagoga Vieja-Nueva, la más antigua de Europa aún en funcionamiento. Fue construida en 1270 y es uno de los primeros edificios góticos de Praga. Ha sobrevivido a los incendios, a la demolición del gueto en el siglo XIX. Los residentes del barrio judío buscaron a menudo refugio entre sus muros. Hoy en día continúa siendo el centro religioso de esta comunidad.

A esta no entramos, ya que hay que pagar la entrada aparte. Existe un combinado que nos costó 600 coronas con el que puedes acceder a 6 sinagogas: la Maisel, la Pinkas, la Klausen, la Española, el cementerio y sala de ceremonias.

Nuestra siguiente parada fue la Sinagoga Klausen. Debe su nombre a que antes del incendio de 1689 en ese lugar había pequeñas escuelas y casas de oración que recibían el nombre de “klausen”. Así pues, al construirla, se conservó el nombre. Se terminó en 1694.

Sinagoga Klausen

Data de principios del barroco, la estructura posee un interior con bóvedas de cañón decoradas con estuco. Alberga grabados y manuscritos hebreos, así como una exposición sobre las tradiciones judías.

Esta sinagoga se encuentra una manzana que engloba el Cementerio Judío. Durante más de 300 años fue el único lugar donde se permitía enterrar a los judíos. Fue fundado en 1478 y se amplió ligeramente a lo largo de los años, pero sigue teniendo el carácter de la Edad Media.

Cementerio Judío

Cementerio Judío

Debido a la falta de espacio, los cuerpos debían ser enterrados unos encima de otros. Hoy se pueden ver más de 12.000 lápidas apiñadas y se estima que se hallan enterradas unas 100.000 personas.

Cementerio Judío

Cementerio Judío

Para finalizar entramos en la Sinagoga Pinkas. Fue fundada en 1479 por el rabino Pinkas y ampliada en 1535 por su sobrino nieto. Se ha reconstruido muchas veces a lo largo de los siglos.

El corazón del edificio actual es una sala con bóvedas góticas. La galería para mujeres se añadió en el siglo XVII.

La sinagoga es ahora el monumento a la memoria de los judíos checoslovacos que fueron encerrados en el campo de concentración de Terezín, y más tarde deportados a campos de exterminio. En los muros están grabados los nombres de las personas que no regresaron.

De nuevo volvimos a la plaza central y al Ayuntamiento Viejo. Asistimos de nuevo al espectáculo del reloj, ya que por la mañana pegaba el sol y no lo pudimos ver en las mejores condiciones.

Aledaños del Ayuntamiento

Reloj de Praga

Para finalizar el día, y casi nuestro viaje, retornamos hacia el hotel, parando antes en el Museo Franz Kakfa, en cuyo patio se encuentra la escultura de Cerny Piss. Se trata de dos esculturas de bronce que representan a dos hombres orinando en el mapa de la República Checa.

Piss

Piss

Volvimos al hotel a recoger nuestros bártulos, salimos a cenar, disfrutamos unas cervezas y dimos por finiquitado el día.

Budweiser Original

Interrail por Capitales Imperiales. Día 10: Praga

En el día y medio que llevábamos en Praga ya habíamos visitado Hradcany y Malá Strana, dado que al ser la zona donde teníamos el hotel, nos pillaba cerca callejear por la zona alta, y poco a poco habíamos ido viendo retazos entre paseos.

El día anterior habíamos recorrido Nove Mesto y su arquitectura moderna, así pues, nos quedaba por descubrir Staré Mesto (la Ciudad Vieja) y Josefov (el barrio judío). Y eso es lo que teníamos para nuestro décimo, y penúltimo, día de interrail.

Bajamos la calle Nerudova en dirección al Puente de Carlos y lo cruzamos, adentrándonos en Nove Mesto. La mayoría de la Ciudad Vieja está libre de tráfico y plagada de edificios históricos.

Puerta del Puente de Carlos

Al cruzar el puente se llega a la Plaza de los Caballeros Cruzados. Se trata de una pequeña plaza, una de las más pequeñas de la ciudad y de las más frecuentadas por los turistas. Hasta 1870 se llamaba simplemente la “Plaza del puente”. Desde ella se pueden disfrutar unas magníficas vistas del Moldava. En el lado norte se eleva la Iglesia de San Francisco, que formó parte del Monasterio de los Cruzados de la Estrella Roja.

Plaza de los Caballeros Cruzados

La orden fue creada alrededor del siglo XIII por Santa Inés de Bohemia, siendo la única orden masculina creada por una mujer y la única con origen en Bohemia. Al principio eran voluntarios de un ámbito hospitalario, pero con el tiempo pasaron a integrarla sacerdotes.

Al este está la Iglesia del Salvador, parte del enorme Clementinum. En 1556 el emperador Fernando I invitó a los jesuitas a Praga para ayudar a los checos a volver a la fe católica. Establecieron su sede en el antiguo monasterio dominico de San Clemente, de ahí su nombre. Y a partir de ahí se convirtió en el rival del Carolinum, la universidad utraquista.

Plaza de los Caballeros Cruzados

Expulsados en 1618 los jesuitas volvieron dos años después, más determinados que nunca a acabar con la herejía. En 1622 se unieron las dos universidades, con lo cual los jesuitas obtuvieron el monopolio de la educación superior en Praga. Suponían que dos tercios de la población eran herejes ocultos, por lo que hacían registros en busca de libros en checo para quemarlos.

Entre 1653 y 1723 el Clementinum se amplió. Más de 30 casas y 3 iglesias fueron derribadas para dejar sitio al nuevo conjunto. Cuando en 1773 el Papa disolvió su orden, los jesuitas tuvieron que abandonar Praga y la educación se secularizó, el Clementinum se convirtió en la biblioteca de la Universidad de Praga, hoy en día Biblioteca Nacional.

Plaza Marianské. Clementinum

Plaza Marianské. Clementinum

Se encuentra en la Plaza Marianské y enfrente está el Nuevo Ayuntamiento, construido entre 1908 y 1911 y que vino a sustituir en sus funciones administrativas al histórico de la Staromestské Námestí que veríamos a continuación. Desde 1945 es la sede del municipio y la alcaldía de Praga.

Plaza Marianské. Nuevo Ayuntamiento

Es de estilo Secesión y lo adornan estatuas alegóricas.

Praga

Atravesando las callejuelas llegamos a la plaza estrella de la ciudad: Staromestské Námestí. En ella se concentra gran parte de la historia de Praga.

Durante el siglo XI las edificaciones fueron extendiéndose desde el barrio del castillo hasta la orilla derecha del río Moldava. A lo largo de los dos siglos siguientes Praga siguió expandiéndose convirtiéndose en ciudad en el siglo XIII. A mediados de siglos XIV comenzó a funcionar ya el ayuntamiento.

Staromestské Námestí

El lado norte está dominado por la fachada de la Iglesia de San Nicolás, de estilo barroco. En el siglo XII se encontraba en este emplazamiento el templo parroquial de la Ciudad Vieja hasta que se completó la Iglesia de Týn en el XIV. La actual se construyó en 1735. Su espectacular fachada blanca presenta numerosas estatuas. Cuando en 1781 el emperador José II mandó cerrar todos los monasterios que no tuviesen ninguna actividad socialmente útil, se desmanteló.

Staromestské Námestí

Durante la I Guerra Mundial fue utilizada por las tropas de la guarnición de Praga. El coronel al mando aprovechó la oportunidad para restaurarla con la ayuda de artistas que, de no hacerlo, habrían sido enviados al frente. La magnífica cúpula contiene frescos sobre las vidas de San Nicolás y San Benito. En la nave hay un enorme candelero en forma de corona. Al final de la guerra, el templo fue donado a la Iglesia checoslovaca husita.

Staromestské Námestí

En el lado este destacan la Casa de la Campana de Piedra, restaurada en su estilo gótico original, y el Palacio rococó Kinský.

Staromestské Námestí

Casa de la Campana de Piedra

El resto de la plaza lo componen una serie de edificios de colores pastel.

Staromestské Námestí

Staromestské Námestí

Staromestské Námestí

El Palacio Kinský posee una vella fachada de estuco blanco y rosa coronada por representaciones escultóricas de los cuatro elementos. En 1768 fue comprado a la familia Golz por Stepan Kinský, un diplomático del imperio.

Palacio rococó Kinský

Tiene mucha historia, a finales del siglo XIX funcionaba en el edificio una escuela académica alemana de secundaria: el Altstädter Deutsches Gymnasium, en la que estudió Franz Kafka entre 1893 y 1901. Y además, su padre tenía una mercería en la planta baja.

En 1948 el líder comunista Klement Gottwald anunció desde el balcón del palacio el éxito de su folpe de Estado, dando comienzo así a la era comunista en Checoslovaquia. Fue restaurado en 1990 y ahora La Galería Nacional lo usa hoy en día para exposiciones temporales.

El lado sur de la plaza se compone de casas coloridas de origen romántico o gótico, con fascinantes enseñas distintivas.

Staromestské Námestí

Staromestské Námestí

Staromestské Námestí

Destaca la Iglesia de Nuestra Señora de Týn. Se trata de un templo gótico que se inició en 1365 y se asoció al movimiento reformista de Bohemia. Desde principios del siglo XV hasta 1620 fue la principal iglesia husita de Praga. Cuenta con dos torres afiladas de más de 80 metros que dominan los cielos de Praga. Cuenta con 52 metros de largo y 28 de ancho.

Staromestské Námestí

Iglesia de Nuestra Señora de Týn

Iglesia de Nuestra Señora de Týn

En el lado norte de la iglesia hay un pórtico decorado con escenas de la pasión de Cristo. Detrás de la iglesia se encuentra el patio Týn, con varios estilos arquitectónicos.

En un extremo de la plaza se eleva el monumento al reformador Jan Hus, condenado a morir en la hoguera tras ser declarado un hereje por el Concilio de Constanza en 1415.

Jan Hus

La obra se inauguró en 1945 en el quinto centenario de su muerte. Muestra a un grupo de guerreros husitas victoriosos y otro de protestantes enviados al exilio 200 años más tarde, así como una joven madre que simboliza el resurgimiento nacionalista. La figura dominante de Hus enfatiza la autoridad moral de un hombre que renunció a su vida antes que a sus creencias.

Pero si hay un símbolo por excelencia de Praga, ese es el reloj de la torre del Ayuntamiento.

Torre del Ayuntamiento

El Ayuntamiento es uno de los edificios más impresionantes de Praga, construido en 1338 al decidir el rey Juan de Luxemburgo establecer un concejo municipal. A lo largo de los siglos se fueron añadiendo numerosas casas antiguas conforme crecía el Ayuntamiento, y ahora lo componen edificios de estilo gótico y renacentista.

Ayuntamiento

La mayoría han tenido que ser restaurados tras los graves daños que provocaron los nazis en la revuelta de Praga de 1945.

Ayuntamiento

Fue usado como ayuntamiento hasta finales del siglo XVIII. Destaca por su torre gótica de 69.5 metros de altura que ofrece una panorámica espectacular de la ciudad. Se añadió en 1364.

Bajo la capilla del Ayuntamiento hay una placa de bronce que recuerda los nombres de los 27 líderes protestantes ejecutados por orden de Fernando II de Habsburgo, el 21 de junio de 1621. Fue la humillante represalia de la batalla de la Montaña Blanca. Esta derrota provocó el exilio de los protestantes que no querían renunciar a su fe, la contrarreforma y la germanización.

detalle ayuntamiento

detalle ayuntamiento

El Ayuntamiento adquirió su primer reloj a principios del siglo XV. Cuentan que, en 1490, cuando fue reconstruido por un maestro relojero, los concejales, temerosos de que repitiera esta obra maestra en otro lugar, le dejaron ciego.

Reloj de Praga

El reloj se ha reparado muchas veces desde entonces. En la II Guerra Mundial recibió artillería nazi. Y hoy en día no se puede conservar como se debería por falta de fondos, así pues, queda a merced de las inclemencias meteorológicas, la contaminación, el vandalismo y las palomas. Aún así, el 75% de las piezas son originales.

Reloj del Ayuntamiento

El principal atractivo del espectáculo es cada vez que marca las horas. Primero, la figura de La Muerte, el esqueleto de la derecha del reloj, tira de la cuerda que lleva en la mano derecha. En la izquierda tiene un reloj de arena que levanta e invierte simbolizando lo efímero de la vida. Se abren entonces dos ventanas y las imágenes de los 11 apóstoles y San Pablo desfilan lentamente conducidas por San Pedro.

La Muerte y el Turco

Gallo y ventanas

gallo

Tras ese movimiento, un gallo canta y el reloj marca la hora. Las otras figuras animadas son: El Turco, que sacude a un lado y a otro la cabeza; La Vanidad, mirándose en un espejo; y La Avaricia, que adopta el estereotipo medieval del prestamista judío con una bolsa de monedas en la mano.

La Vanidad y la Avaricia

Según la visión del universo del relojero, la Tierra se halla sólidamente asentada en su centro. El propósito del reloj astronómico no era dar la hora exacta, sino reproducir las supuestas órbitas del Sol y de la Luna alrededor de la Tierra. La manecilla del Sol, que indica la hora, registra tres claves distintas de hora.

Reloj Astronómico

Reloj Astronómico

Reloj Astronómico

El círculo exterior, con números arábigos, mide la hora antigua de Bohemia, que comienza con la puesta del sol.

Reloj Astronómico

El círculo de números romanos indica la hora vigente.

Reloj Astronómico

La parte azul de la esfera representa la zona visible del cielo, que se divide en 12 estadios. Según la llamada hora babilónica, el tiempo de luz solar se fraccionaba en 12 horas, cuya longitud variaba en invierno y verano.

Reloj Astronómico

Reloj Astronómico

El reloj también muestra el movimiento del Sol y de la Luna a través de los 12 signos zodiacales, a los que se les concedía gran importancia en la Praga del siglo XVI.

Zodiaco

Zodiaco

Se le ha añadido un cronómetro controlado por un péndulo de mercurio que compensa los errores ocasionados por cambios de temperatura.

En el círculo exterior encontramos un calendario con el santoral:

Calendario

Calendario

Zodiaco y calendario

Zodiaco y calendario

Zodiaco y calendario

Zodiaco y calendario

El calendario tiene cuatro esculturas: un filósofo, un ángel, un astrónomo y un orador.

Filósofo y ángel

Astrónomo y orador

Para ver la representación es recomendable estar un rato antes, para coger sitio. No es difícil de encontrar, ya que siempre hay un grupito de gente esperando, sobre todo los que van con guía. A nosotros en nuestro primer visionado se nos paró un guía español con su grupo que explicó todo el funcionamiento del reloj los diez minutos antes de que comenzara e iba indicando dónde mirar durante los minutos que dura el movimiento.

Reloj

Cuenta la leyenda que si el reloj se detiene, aunque sea uno segundos, ocurrirá algo malo en la ciudad. Y así sucedió en 2002, que el reloj se paró y Praga quedó inundada por la crecida del río Moldava habiendo incluso muertos.

Y con esta obra de arte, me despido hasta el próximo día.

Interrail por Capitales Imperiales. Día 9 II Parte: Praga

Tras comer continuamos nuestro recorrido en dirección a la Puerta de la Pólvora, que supone la entrada a la zona vieja.

Puerta de la Pólvora

Se trata de una ennegrecida torre gótica que en la actualizad es uno de los símbolos más representativos de la ciudad. Contrasta con la Casa Municipal, con la que está unida por un puente cubierto.

Puerta de la Pólvora y Casa Municipal

Puerta de la Pólvora y Casa Municipal

La torre fue construida en 1475 como una de las 13 puertas de la muralla fortificada que daban acceso a la ciudad. En 1541 fue destruida por un devastador incendio, pero en poco tiempo fue reconstruida. Durante el siglo XVII comenzó a utilizarse como lugar de almacenamiento de la pólvora, y de ahí su nombre actual. Se puede acceder a su interior donde podemos encontrar una exposición sobre la historia de la ciudad y sus torres.

La Casa Municipal que mencionaba más arriba es el más destacado de los edificios de estilo Art Nouveau de la ciudad. Se encuentra donde antiguamente estaba situada la Corte Real.

Casa Municipal

Cuenta con una fachada decorada con estucos y numerosas estatuas. Además, sobre su entrada principal se extiende un enorme mosaico semicircular.

Casa Municipal

Aparte de su importancia desde el punto de vista arquitectónico, también la tiene en la historia del país, ya que en 1918 fue el escenario de la proclamación de la independencia de Checoslovaquia. En su interior hoy en día hay una sala de conciertos, así como sala de conferencias, una cafetería y un restaurante. Encontramos unos músicos en la terraza tocando.

Íbamos a continuar el recorrido, pero nos quedamos sin batería en la cámara de fotos. Y aprovechando que hacía calor y la morriña de la hora de la siesta, volvimos al hotel a cargar pilas. Las nuestras y la de la cámara.

A última hora de la tarde volvimos a salir a pasear por la zona de Malá Strana, donde compramos unos recuerdos, la cena y nos volvimos al hotel.

Ya de noche, volvimos de nuevo a lo alto de la ciudad para disfrutar de las vistas nocturnas.

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

Vistas Nocturnas

San Vito de noche es impresionante:

San Vito Nocturna

San Vito Nocturna

San Vito Nocturna

San Vito Nocturna

San Vito Nocturna

Interrail por Capitales Imperiales. Día 9: Praga

Amaneció un día nuevo con un sol espléndido y un calor horrible en la capital de la República Checa. Praga, la antigua capital del Reino de Bohemia, se convirtió en una de las ciudades más importantes de Europa Oriental. Sufrió las dos guerras mundiales y alternó dictadura de nazis y soviéticos. Sin embargo hoy en día se ha convertido en una de las capitales europeas más bellas. Está llena de historia y lugares por ver.

Culturalmente y desde el punto de vista turístico, es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Vamos a conocer la ciudad un poco más. Podríamos dividirla en cinco secciones:

  • Hradcany: la zona del Castillo que une la Catedral de San Vito y el Convento de San Jorge. Es decir, la zona que habíamos recorrido la tarde anterior.

San Vito

Basílica de San Jorge

Malá Strana

  • Malá Strana: es el barrio que queda a los pies del Castillo. Es el barrio de la nobleza. En él ha habido pocas construcciones nuevas desde finales del siglo XVIII.

Placa Malá Strana

Iglesia de San Nicolás

Iglesia de San Nicolás

Malá Strana

Malá Strana

  • Staré Mesto: Es la Ciudad Vieja con su entramado de callejuelas, la Plaza y el Ayuntamiento Viejo. Es la parte mercantil, desde donde se estructuraba la vida de la ciudad. Todo está cuidado, manteniendo su edad e historia, pero restaurado.

Ayuntamiento

Casa Municipal

Puerta de la Pólvora y Casa Municipal

Reloj del Ayuntamiento

  • Josefov: El Barrio Judío, que se encuentra en el norte de la Ciudad Vieja.

Sinagoga Española

Barrio Judío

Sinagoga Maisel

Cementerio Judío

  • Nove Mesto: La Ciudad Nueva. La localizamos en el sur con arquitectura moderna. Aunque no toda es vanguardista.

Nove Mesto

Nove Mesto

Nove Mesto

Casa Danzante

Además, está la zona de Vyselhad que son restos de unas antiguas fortificaciones.

Aparte del Hradcany y Malá Strana, ya mencionado en la entrada anterior, y donde teníamos el hotel; el resto queda bastante recogido en la otra orilla del río Moldava. La ciudad se puede recorrer cómodamente a pie. Así que desayunamos copiosamente en el hotel, que lo teníamos incluido en la reserva, y comenzamos nuestro recorrido.

Desayuno

El desayuno del hotel era buffet, no muy extenso, pero sí variado. Había fruta, zumos, cafés, tés, judías verdes, champiñones, dulces, huevos, pan… En fin, había donde elegir.

Buffet

Además, como detalle, en cada mesa encontrabas una hoja que variaba cada día en la que nos indicaban el tiempo que nos íbamos a encontrar y nos recomendaban eventos en la ciudad.

Diario

Con las pilas cargadas nos dirigimos hacia el Puente de Carlos, parando primero en la Isla de Kampa.

Isla Kampa

Se trata de una isla en el centro del barrio de Malá Strana bajando las escaleras del puente. Allí encontramos los bebés sin cara, esculturas del controvertido David Cerný.

Placa Bebés Cerný

Están en pose de gateo y no tienen rostro, sino unos rectángulos. Son enormes, es difícil no verlas.

Bebés Cerný

Bebés Cerný

También a Praga había llegado la moda de los candados

candados

Y cerca, tenemos el famoso muro de John Lennon. Se trata de un muro situado frente a la Embajada de Francia y es propiedad de los caballeros de la Orden de la Cruz de Malta, que permiten que se siga grafiteando. Cuando el músico fue asesinado en 1980 surgieron espontáneamente los grafitis en el muro como homenaje por parte de los pacifistas del centro y este de Europa. Era todo un acto de rebeldía, puesto que los gobiernos comunistas no permitían la reproducción de sus canciones.

Placa Muro Lennon

Muro de Lennon

Las autoridades comunistas procedieron al borrado de las pintadas, pero cada vez que lo hacían, volvían a aparecer nuevos mensajes, dibujos y letras de canciones. Hoy en día se sigue manteniendo como homenaje al artista, pero también como símbolo de la libertad de expresión y la rebelión ante un régimen autoritario.

En 1998 tuvo que ser rehabilitado, pero de nuevo volvieron a surgir las pintadas.

Muro de Lennon

Muro de Lennon

Me esperaba algo más, pero la verdad es que he visto muros mejor grafiteados por las calles de Madrid. Ya sé que lo importante es el mensaje, pero al final se ha quedado en una pared llena de frases tipo “Fulanito estuvo aquí”. No nos gustó nada.

Volvimos al Puente de Carlos y lo cruzamos.

Puente de Carlos

Vistas desde el Puente de Carlos

El Puente de Carlos es el monumento más famoso de Praga. Comunica la Ciudad Vieja con la Malá Strana o Ciudad Pequeña. Mide 520 metros de largo y 10 de ancho. En su día contaba con cuatro carriles destinados al paso de carruajes.

Puente de Carlos

Se trata de una gran obra de ingeniería del siglo XIV. Parte de una estructura gótica y está plagado de estatuas.

Santos Norberto, Wenceslao y Segismundo

Santa Ana

Crucifixión

Estatua Puente de Carlos

La Virgen y San Bernardo

Cada día, además de la gente que lo cruza, se anima con artistas callejeros, ya sean pintores, pendientes, pulseras, o músicos con un gran talento. Y ya tenía mérito con el sol que pegaba.

A lo largo del puente podemos encontrar unas 30 estatuas repartidas a ambos lados. Muchas de ellas son copias, ya que las originales de principios del siglo XVIII fueron llevadas al Museo Nacional de Praga. La primera que se añadió en 1683 fue la de San Juan Nepomuceno, un señor que fue tirado al río en 1393 por orden de Wenceslao IV y que fue santificado en el siglo XVIII.

Detalle Puente de Carlos

San Juan Nepomuceno

Se colocó la estatua en el lugar desde donde se arrojó al agua. Se dice que si se pide un deseo poniendo la mano izquierda en la representación de su martirio, éste se cumple.

Vista de Malá Strana desde el Puente de Carlos

Puente de Carlos

Cruzamos el puente y tomamos el margen del río hasta llegar a la Casa Danzante. Una casa modernista del mismo arquitecto del Guggenheim. También es conocida por Fred and Ginger.

Casa Danzante

En el recorrido por el margen del río hasta llegar a ella nos encontramos con fachadas coloridas y ornamentadas.

Nove Mesto

Nove Mesto

Nove Mesto

Pasamos por la Plaza de Alois Jirásek, un escritor checo.

Monumento a Alois Jirasek

Después nos adentramos hacia la Plaza de San Carlos. Desde mediados del siglo XIX, la plaza está ocupada por un parque. Aunque está rodeada de calles transitadas, la encontramos tranquila y vacía.

Plaza del Ayuntamiento Ciudad Nueva

Ayuntamiento Ciudad Nueva

Ayuntamiento Ciudad Nueva

Está dominada por la iglesia de San Ignacio y el viejo ayuntamiento gótico de la Ciudad Nueva.

Iglesia de San Ignacio

Ayuntamiento Ciudad Nueva

Ayuntamiento Ciudad Nueva

En 1348 cuando Carlos IV fundó la Ciudad Nueva, la plaza era un mercado de ganado. Además, se vendía leña y arenques. En el centro del mercado el monarca hizo construir una torre de madera donde exhibían una vez al año las joyas de la coronación. En 1382 la torre fue reemplazada por una capilla.

Muchos de los edificios que rodean la plaza pertenecen a la Universidad, y las estatuas centrales representan a escritores y científicos.

Dejando atrás el río, y adentrándonos por la calle paralela nos encontramos con el Instituto Cervantes, al lado del cual encontramos una iglesia.

Iglesia Stepanska

Seguimos hasta la Iglesia de Santa Catalina, que se eleva en el jardín de un antiguo convento fundado en 1354 por Carlos IV para conmemorar la victoria en 1332 en la batalla de San Felice. En 1420, durante la revolución husita el convento fue derribado, pero en el siglo siguiente se rehabilitó como monasterio para los agustinos, que permanecieron en él hasta 1787, cuando se cerró. Desde 1822 se usa como hospital.

Iglesia de Santa Catalina

En 1737 se construyó una iglesia barroca, pero conservándose la esbelta torre gótica. Tiene una llamativa forma octogonal.

Iglesia de Santa Catalina

Continuamos hasta la iglesia neogótica de Santa Ludmila, que se construyó entre los años 1888- 1892.

Santa Ludmila

Tiene dos torres de 60 metros con sus dos campanarios.

Santa Ludmila

Tiene forma de cruz gracias a sus tres naves y la trasversal. Destacan sus vidrieras y rica ornamentación.

Santa Ludmila

Se encuentra muy cerca de la estación y de la Ópera. Se halla en el lugar donde se levantó el primer teatro de la ciudad. Se derribó en 1885. En la fachada destaca el friso neoclásico que descansa sobre la logia. Entre las figuras se encuentran Dionisos y Talía, la musa de la comedia.

Ópera

Su interior se halla decorado con estucos, y las pinturas del auditorio y del telón son las originales. En 1945 se convirtió en la ópera principal de la ciudad.

A continuación nos dirigimos hacia el Museo Nacional, delante del cual encontramos la estatua de Wenceslao y los santos protectores de la ciudad.

Museo Nacional

Museo Nacional

Plaza de San Wenceslao

Es el centro neurálgico de la ciudad. Ha presenciado muchos de los acontecimientos de la historia reciente de Praga y de la República Checa en general. El acontecimiento más importante que ha tenido lugar en la plaza fue en noviembre de 1989 cuando una manifestación contra la brutalidad policial inició la Revolución del Terciopelo y la caída del comunismo.

Museo Nacional y estatua de Wenceslao

Era la plaza donde se celebraba el mercado de caballos, fundado en 1348. Los rasgos dominantes de la plaza son la estatua ecuestre y, a su espalda, el Museo Nacional. San Wenceslao, asesinado por su hermano Boleslao, es el patrón de Bohemia. La estatua, fundida en bronce, se erigió en 1912. Al pie del pedestal hay otras esculturas de los santos patrones checos. Un monumento junto a la estatua recuerda a las víctimas del régimen anterior.

estatua de Wenceslao

La plaza tiene forma alargada y mide 750 metros de largo por 60 de ancho. Los edificios que la rodean son en su mayoría hoteles, tiendas y restaurantes. Y allí que vimos la oportunidad y aprovechamos para comer.

Plaza de Wenceslao